miércoles, 30 de octubre de 2019

Forget me not


En la última noche me pediste que no te olvidara. 
Y no, no te he olvidado. 

Aunque admito:
el primer día se me ha perdido 
y de la tarde en la azotea sólo recuerdo tu voz. 

Pero tú, y tu libro de pinzas, siguen perfectos. Intactos. 

Dudas


Me pregunto cuánto tendrá que pasar hasta que uno de los dos necesite aclarar
«Sólo estaba jugando».

B.


Amigos con secretos. 
Nacidos de las noches que juramos haber olvidado, las narraciones editadas.
Espero morir antes que tú, que en mi funeral alguien conozca todo lo que para los demás fue censurado. 

Ficción


«Tú no escribes tan bien. Tiene que haber otro hombre.»
La flor más grande que mi ficción alguna vez recibió. 

martes, 29 de octubre de 2019

Universo 6

Le da un trago a su tarro, toma mi mano y me pide que huya con él. 
Mi mirada se topa con la del mesero, le sonrío y le pido otra cerveza. 
Ahora entiendo por qué me ha buscado, por qué estamos aquí. 
Es una de esas noches en las que piensa que me desea más que cualquiera, 
en las cree haber comprendido que sólo yo lo sé amar y sólo yo lo puedo entender. 
Una de esas noches en las que la soledad le come las tripas y lo hace escupir planes. 

Con esta, serán cinco veces que me invita a huir con él, cinco veces que no huimos. 
Siempre en un bar como estos. 
No sé por qué piensa que las cantinas de luz triste son los lugares perfectos para ser
sentimental y emprendedor. 

La primera vez creí que lo decía en serio. 
Discutimos detalles, hablamos del futuro, me emocioné. 
Y luego no supe nada. Pasaron tres días para que me llamara, me pidió disculpas, 
explicó que el alcohol lo hacía decir pendejadas. 

Con el tiempo aprendí a dejarlo hablar, hacer el plan. 
Sacar el incómodo universo alterno de su sistema. 
Aparentemente lo ayuda a seguir con la rutina. 
Semanas después de la segunda invitación a huir, me contó que había conocido a una chica. 

Meses después de la tercera me llamó, alegre, para decirme que se casaría; 
y la cuarta fue antes de su hija. 

No sé qué gran paso está por dar ahora. 
Sé que no es huir conmigo, pero sé que algo grande pasará. 
Mi nueva cerveza llega a la mesa; fría, perfecta, un pequeño confort. 
Aún no ha empezado a hacer promesas, pero en cualquier momento empezará. 


Sombras



Ayer, las sombras de todos mis pasados se juntaron a comer sopa sobre mi cama. Saben que odio cuando hacen eso, aún así, ahí estaban. Haciendo ruido y desparramando caldo. Hablaban sobre los otros tiempos, las otras camas, los otros hombres que extrañaban. 
No paraban de comer, ansiosas, emocionadas. Toda la noche escuché las cucharas chocar con los platos y sus palabras indirectas de reclamo.